INICIOS DE LA EDAD MEDIA.
Edad
media Periodo de la historia europea que transcurrió desde la desintegración
del Imperio romano de Occidente, en el siglo V, hasta el siglo XV. No obstante,
las fechas anteriores no han de ser tomadas como referencias fijas: nunca ha
existido una brusca ruptura en el desarrollo cultural del continente. Parece
que el término lo empleó por vez primera el historiador Flavio Biondo de Forli,
en su obra Historiarum ab inclinatione romanorun imperii decades (Décadas de
historia desde la decadencia del Imperio romano), publicada en 1438 aunque fue
escrita treinta aos antes. El término implicó en su origen una parálisis del
progreso, considerando que la edad media fue un periodo de estancamiento
cultural, ubicado cronológicamente entre la gloria de la antigüedad clásica y
el renacimiento. La investigación actual tiende, no obstante, a reconocer este
periodo como uno más de los que constituyen la evolución histórica europea, con
sus propios procesos críticos y de desarrollo. Se divide generalmente la edad
media en tres épocas.
LA FILOSOFÍA EN LA EDAD
MEDIA
Durante
los primeros siglos de la Edad Media, la filosofía se nutre de savia teológica.
La pagana había venido a parar a la negación. La exageración de los principios
platónicos había conducido a negar el conocimiento, sustituido por el éxtasis;
el éxtasis arrastraba a la anulación de la individualidad, y la gran Unidad,
Dios mismo, venia a ser implícitamente negado: porque la unidad simplicísima
excluye hasta la existencia, que es ya una complicación. Los sistemas del lado
opuesto habían engendrado el escepticismo y el materialismo. La negación
circundaba el pensamiento por todas partes.
El
cristianismo, basado en la revelación, descendía de Dios al hombre; es decir,
tenía un carácter sintético, por lo cual aprovecha de la antigua ciencia cuanto
conviene a su desenvolvimiento. Los grandes hombres del cristianismo sienten
ante todo el apremio de defender la religión de los ataques asestados por los
paganos y de patentizar las excelencias de su doctrina. De tal necesidad nace
la filosofía apologística.
Vencido
e1 paganismo, la Iglesia experimentó la urgencia de edificar, de fijar el
dogma, y entonces acude a la ubérrima tradición platónica juzgándola como una
preparación de la doctrina revelada.
Los
filósofos de la Edad Media aceptaron más o menos que el cristianismo era lo
verdadero. Pero la cuestión que en ésta época se plantea es que si había que
tener fe para así creer en los milagros cristianos o
también se podía acceder a las verdades cristianas mediante la razón. La filosofía medieval se basó
prácticamente en la cuestión de que si eran compatibles la fe y la razón.
Pensadores
Avicena:
Nació
en la región de bokhara, el año 370 de la hégira. Aprendió todos los artículos
del Corán y luego, en aquel rincón de Oriente, Avicena continuó sus estudios
con la Lógica de Aristóteles, la Geometría de Euclides y la Geografía de
Ptolomeo. Se dedicó primero y con verdadero amor a la medicina que ejerció
hasta obtener el cargo de visir del emir de Hamadán. Por su extraordinaria
cultura en aquella época, mereció el sobrenombre de: Príncipe de los Médicos.
Avicena
no cree en la posibilidad del vacío absoluto (horror vacui); tampoco cree que
el Universo sea infinito, existe un punto en que se acaba la materia; más allá
hay el no ser, que no es exactamente el vacío. Cree que el Mundo es eterno y
existe por necesidad; Dios da forma a las cosas, las anima y sostiene pero por
un intermediario, la inteligencia, que hoy llamaríamos espíritu. El Corán
facilita esta solución cuando dice que lo primero que Dios creó es la
inteligencia, y de ella se derivan, para Avicena, todas las cosas. Avicena se
convirtió en el principal blanco de los ataques de los teólogos suníes, como
Algazel. No obstante, la filosofía de Avicena fue muy influyente a lo largo de
la edad media.
Es
interesante la discusión que nace del problema que más tarde será una de las
cuestiones candentes de la escolástica cristiana: La relación de los
universales con los particulares, y que resuelve diciendo que los universales
estaban en el pensamiento de Dios antes que los correspondientes particulares
existieran, pero fueron incorporados en estos, de los que la mente humana los
deriva por un proceso de abstracción. Su sistema es principalmente una
codificación de la filosofía de Aristóteles modificada por consideraciones de
origen neoplatónico, tratando de armonizar las formas abstractas de filosofía
con la fe religiosa musulmana. Avicena introdujo muchas innovaciones en la
lógica, apartándose en algunos puntos de los peripatéticos y aproximándose a
los estoicos; prestó suma atención a la lógica de las proposiciones y a los
silogismos hipotéticos. El avicenismo tuvo vigencia durante el siglo XIII y
parte del XIV.
Averroes (1126-1198),
Filósofo,
físico, jurista malikí y teólogo asharí hispanoárabe. Introductor del
pensamiento aristotélico en Occidente, su figura ocupa un lugar de honor en la
historia del pensamiento medieval.
Aunque
en realidad Averroes no propuso la existencia de dos tipos de verdades,
filosófica y religiosa, sus ideas fueron interpretadas por los pensadores
cristianos, que las clasificaron de "teoría de la doble verdad".
Rechazó el concepto de la creación del mundo en el tiempo: mantenía que el
mundo no tiene principio. Dios es el "primer motor", la fuerza
propulsora de todo movimiento, que transforma lo potencial en lo real. El alma
individual humana emana del alma universal unificada.
Averroismo:
A
través de la escuela de Alejandría, y de la patrística vemos proyectado sobre
la Europa medioeval el pensamiento de Platón que, conservado en los monasterios
durante las invasiones de los bárbaros, va a llegar hasta nosotros mediante
sucesivas y no siempre correctas elaboraciones. A través de los árabes y sigue
siendo el mismo camino de Alejandría por el norte del Africa hasta Espaa va a
llegar un tanto más tarde el pensamiento de Aristóteles. Figura central en el
pensamiento árabe es Averroes que va a dar pie a lo que se conoce con el nombre
de Averroísmo: eternidad del mundo, mortalidad del alma personal, e
inmortalidad del alma común universal de todos los hombres, gobierno por la
fuerza. La cultura árabe del siglo XII es la más avanzada de la época, esto
explica por que la Espaa musulmana alcanzó desde el siglo XII la madurez que
los demás estados europeos solo alcanzarían a partir del siglo XVI. Las
escuelas de traductores fueron seguramente la fuente de donde surgió el
despertar renacentista.
Pedro Avelardo (1079-c. 1142, filósofo y teólogo
francés)
El
atractivo romántico de la vida de Abelardo a menudo oscurece la importancia de
su pensamiento. Fue, sin embargo, uno de los pensadores más destacados de la
edad media. En el énfasis que puso en la discusión dialéctica, Abelardo seguía
al filósofo y teólogo del siglo IX Juan Escoto Eriúgena , y precedía al
filósofo escolástico italiano santo Tomás de Aquino. La principal tesis
dialéctica de Abelardo es que la verdad debe alcanzarse sopesando con rigor
todos los aspectos de una cuestión y se presentó en Sic et Non (Así y de otra
forma, c. 1123). También se anticipó a la posterior dependencia teológica de la
obra de Aristóteles, más que de la de Platón.
Abelardo
reaccionó con fuerza contra las teorías del realismo extremo, negando que los
conceptos universales tengan existencia independiente fuera de la mente. Según
Abelardo, 'universal' es una palabra funcional que expresa la imagen combinada
de esas asociaciones comunes de palabras dentro de la mente. Esta posición no
es nominalista, porque Abelardo subraya que las asociaciones de las cuales está
formada la imagen y a las que se da un nombre universal tienen una cierta
semejanza o naturaleza común. Su teoría es un paso definitivo hacia el realismo
moderado de Aquino, pero carece de una explicación del proceso por el que se
forman las ideas. En la evolución de la ética, la mayor contribución de
Abelardo fue sostener que un acto debe ser juzgado por la intención que guía a
quien lo realiza.
Además
de las obras mencionadas, Abelardo escribió muchos libros en latín sobre ética,
teología y dialéctica, así como poesía e himnos religiosos.
San Agustín. (354-430)
Durante
el transcurso de su vida pasó por varias religiones y corrientes filosóficas
antes de convertirse al cristianismo.
Fue
maniqueo. Secta religiosa de la Antigüedad tardía. Basada en una doctrina de
salvación mitad religiosa, mitad filosófica, en la que la idea del mundo estaba
dividido en contrarios. (bien-mal. Luz-oscuridad...)
Estuvo
influenciado por la filosofía estoica en la cual no existía separación entre el
bien y el mal, siendo contraria a ésta última.
También
se relacionó con el neoplatonismo, en la cual encontró de que toda existencia
tiene naturaleza divina. Para ello habrá que recurrir a Platón. El propio San
Agustín no veía distinción entre el cristianismo y la filosofía de este autor.
Hasta el punto de llegar a decir que San Agustín "cristianizó" a
Platón.
Descubrió
que la razón podía llegar a ciertos límites ya que el cristianismo es un
misterio en el que sólo se puede llegar mediante la fe.
Opinaba
que antes que Dios crease el mundo, las "Ideas" existían en sus
pensamientos, incorporando así sus ideas platónicas en Dios.
Agustinismo.
Entendemos
con este nombre el movimiento filosófico fundamentado en las tesis originales
de San Agustín; sus características generales son:
1. SU
platonismo un tanto académico contrapuesto al Aristotelismo de los Tomistas. De
ahí su sentido más vivencial, menos racionalista.
2.
Primacía de la voluntad sobre el entendimiento, como facultad humana
imperativa; en contra de la primacía que dan los Tomistas al entendimiento como
facultad iluminativa y guiadora.
3.
Concepto platónico del Dios-Caridad del cristianismo, frente al Dios-Verdad de
los Tomistas.
4.
Providencialismo un tanto exagerado y casi quietista cuando se trata de definir
la propia actitud en el mundo.
5.
Sentido más mundano (más histórico, más espacio-temporal) de la vida, contra el
escatologismo un tanto exagerado de los Tomistas.
6.
Incorporación más integral de todas las facultades del hombre a la vida
sobrenatural que para los Tomistas se queda en la esfera del entendimiento,
aunque no en forma cerrada como quieren hacerlo notar los antitomistas
actuales.
Tomás de Aquino, Santo (1225-1274), filósofo y teólogo italiano,
en ocasiones llamado Doctor Angélico y El Príncipe de los Escolásticos, cuyas
obras le han convertido en la figura más importante de la filosofía escolástica
y uno de los teólogos más sobresalientes del catolicismo.
Antes
de Tomás de Aquino, el pensamiento occidental había estado dominado por la
filosofía de san Agustín, el gran Padre y Doctor de la Iglesia occidental
durante los siglos IV y V, quien consideraba que en la búsqueda de la
verdad se debía confiar en la experiencia de los sentidos. A principios del
siglo XIII las principales obras de Aristóteles estuvieron disponibles en
una traducción latina de la Escuela de traductores de Toledo, acompañadas por
los comentarios de Averroes y otros eruditos islámicos. El vigor, la claridad y
la autoridad de las enseñanzas de Aristóteles devolvieron la confianza en el
conocimiento empírico, lo que originó la formación de una escuela de filósofos
conocidos como averroístas. Bajo el liderazgo de Siger de Brabante, los
averroístas afirmaban que la filosofía era independiente de la revelación.
Reconciliando
el énfasis agustino sobre el principio espiritual humano con la afirmación
averroísta de la autonomía del conocimiento derivado de los sentidos, Tomás de
Aquino insistía en que las verdades de la fe y las propias de la experiencia
sensible, así como las presentaba Aristóteles, son compatibles y
complementarias. Algunas verdades, como el misterio de la Encarnación, pueden
ser conocidas sólo a través de la revelación, y otras, como la composición de
las cosas materiales, sólo a través de la experiencia; aun otras, como la existencia
de Dios, son conocidas a través de ambas por igual. Así, la fe guía al hombre
hacia su fin último, Dios; supera a la razón, pero no la anula. Todo
conocimiento, mantenía, tiene su origen en la sensación, pero los datos de la
experiencia sensible pueden hacerse inteligibles sólo por la acción del
intelecto, que eleva el pensamiento hacia la aprehensión de tales realidades
inmateriales como el alma humana, los ángeles y Dios. Para lograr la
comprensión de las verdades más elevadas, aquellas con las que está relacionada
la religión, es necesaria la ayuda de la revelación.
Con más
fortuna que ningún otro teólogo o filósofo, santo Tomás organizó el
conocimiento de su tiempo y lo puso al servicio de su fe. En su esfuerzo para
reconciliar fe con intelecto, creó una síntesis filosófica de las obras y
enseñanzas de Aristóteles y otros sabios clásicos: de san Agustín y otros
Padres de la Iglesia, de Averroes, Avicena, y otros eruditos islámicos, de
pensadores judíos como Maimónides y Solomon ben Yehuda ibn Gabirol, y de sus
predecesores en la tradición escolástica. Santo Tomás consiguió integrar en un
sistema ordenado el pensamiento de estos autores con las enseñanzas de la
Biblia y la doctrina católica.
El
éxito de santo Tomás fue inmenso; su obra marca una de las escasas grandes
culminaciones en la historia de la filosofía. Después de él, los filósofos
occidentales sólo podían elegir entre seguirle con humildad o separarse
radicalmente de su magisterio. En los siglos posteriores a su muerte, la
tendencia dominante y constante entre los pensadores católicos fue adoptar la
segunda alternativa. El interés en la filosofía tomista empezó a restablecerse,
sin embargo, hacia el final del siglo XIX.
Tomismo:
Aquí
también el nombre dice lo que es la orientación. Es costumbre contraponer el
pensamiento de San Agustín al de Sto. Tomás, así como el de Platón al de
Aristóteles, pero tal apreciación no es exacta. Realmente Aristóteles supera a
su maestro pero no va contra su pensamiento, de la misma manera que el tomismo
y el Agustinismo más bien se complementan que se oponen. Las tesis originales
de santo Tomás han sido el esquema principal del pensamiento filosófico
cristiano-catolico. El ilustre dominico padre A. D. Sertillangues en su obra
" las grandes tesis de la filosofía Tomista" resume el pensamiento
del gran filósofo en los siguientes puntos.
1. El
objeto del conocimiento humano es el ser y sus causas; en la apreciación del
conocimiento se inclina hacia un idealismo moderado, de sentido crítico.
2. El
concepto de Dios, cognoscible pero indefinible, a partir de la aseidad.
Condenación del agnosticismo, del simbolismo y del antropomorfismo.
3. LA
creación del mundo en el tiempo por parte de Dios.
4. La
conservación y gobierno del universo como consecuencias necesarias del entendimiento
y de la voluntad divinos.
5. El
concepto de la naturaleza basado en las nociones de sustancia, accidente y
cambio, con un profundo sabor aristotélico.
6. El
hombre como coronación de la creación, dotado de alma racional e inmortal
creada por Dios directamente para cada hombre.
7. LA
moral basada en la apreciación del fin ultimo y en la perfección de cada acto
humano personal y regida por la ley mediante la obligación y la sanción.
8. El
gobierno de los pueblos en conformidad con sus tradiciones, costumbres e
idiosincrasia
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